¿Cómo puedo vencer mis manías?

Existen conductas que nos facilitan el acceso a múltiples entornos, como

también facilitan nuestra vida y adaptación a las diferentes circunstancias, por ejemplo:


1. Llevar las llaves del coche antes de hacer un viaje.

2. Hacer la maleta con las pertenencias más importantes cuando nos vamos de vacaciones.

3. Hacer una lista del súper cuando deseamos ir a comprar.


Sin embargo, existen otras conductas que tienden a ser rechazadas por la sociedad y como consecuencia dificultan nuestro acceso e inclusión a diferentes entornos, algunas de ellas pueden ser:

  1. Rascarnos los oídos con las uñas.

  2. Chuparnos el dedo.

  3. Hurgar en la nariz.

  4. Hablar con la boca llena.

Estos comportamientos que suelen ser desagradables y rechazados por muchas personas suelen recibir el nombre de: MANÍAS. El primer paso para poder resolver estas conductas es RECONOCER que las tenemos.


Dejar atrás las manías puede ser complicado pero no imposible, en algún momento de tu vida no tenías estas manías y con el tiempo te ha resultado difícil abandonarlas. Te dejamos algunas estrategias que pueden ayudarte:


  1. Debes confiar en qué puedes lograrlo, para ello haz una lista de tus manías, de las más fuertes y que más te cuesten controlar. Es importante definir nuestra manías de forma objetiva y clara y siempre en términos observables, si te cuesta hacerlo piensa que deben ser visibles por otras personas. Luego piensa de qué forma podrías ponerlas bajo control y escríbelo.

2. Puedes aplicar una técnica conocida como: "EXTINCIÓN SENSORIAL"


a. Si me como las uñas colocaré un producto amargo en ellas que se puede adquirir en la farmacia sin efectos dañinos.

b. Si hurgo en mis heridas las taparé con tiritas.

c. Su me chupo el dedo lo cubriré con una gasa.

d. Si meto los dedos en la nariz me colocaré mascarilla.


3. Puedes encontrar cómo ocupar tus manos y boca de forma entretenida, por ejemplo:



4. Redireccionar de forma consciente tu atención.


En muchas ocasiones tus manías tienen una función, es por ello que te cuesta mucho dejarlas a un lado, darse cuenta de ello es muy importante, en ocasiones pueden hacerte sentir tranquilo y tienen propiedades reforzantes por lo que las utilizas con mucha frecuencia sin apenas ser consciente de ello, por lo que podrías probar a:


1. Si te comes las uñas podrías intentar mascar un chicle de tu sabor preferido.


2. Si te hurgas en las heridas puedes apretar pelotas de goma.


3. Si te tocas el pelo podrías lavarte la cabeza o pedir que te den un masaje.



El éxito de estos procedimientos es sustituir estas conductas por actividades que puedan ofrecernos una alta motivación.


5. Lleva contigo un AUTO-REGISTRO que te permita realizar un seguimiento de tus avances. Si no te sientes capaz de hacerlo busca ayuda de profesionales o de las personas que conviven contigo.


6. Piensa en premios que desees y que te puedan motivar a llevar estos procedimientos de forma continúa. Por cada procedimiento que utilices puedes obtener uno de ellos, si los ocupas durante tres semanas seguidas puedes ganar un premio extra.


A muchos y padres y profesores les preocupa como abordar estos comportamientos para evitar que los chicos seas rechazados por otros compañeros de clases. Esperamos estas estrategias puedan serles de utilidad y puedan animar a sus hijos y estudiantes a:


















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